🌱 Los periodos sensibles
Entre los 3 y los 6 años, cada niño atraviesa periodos sensibles: ventanas de tiempo en las que absorbe sin esfuerzo ciertos aprendizajes, como el lenguaje, el orden o el manejo de objetos pequeños. Proponer una actividad durante esa ventana la hace fácil; proponerla demasiado pronto la vuelve difícil.
✋ La motricidad fina
Recortar las tarjetas, manipularlas, clasificarlas y guardarlas: estos gestos trabajan la motricidad fina, la que prepara la mano para sujetar el lápiz. Por eso las actividades Montessori siempre proponen manipular antes de escribir.
👀 El enfoque sensorial
Los materiales sensoriales y las actividades sensoriales pasan por el tacto y la vista antes que por el razonamiento. En las escuelas Montessori, los niños repasan con el dedo las letras de lija: su hijo siente la forma de la letra antes de escribirla. Un enfoque sensorial que deja huella.
🔤 Hacia la lectura
Las tarjetas de nomenclatura son un diccionario ilustrado que enriquece el vocabulario y, después, un primer paso hacia el aprendizaje de la lectura: asociar la palabra con la imagen, reconocer los sonidos y las letras del alfabeto. Una forma muy suave de empezar a leer, mucho antes de CP (6-7 años).
🏠 La vida práctica
Trasvasar, abotonar, poner la mesa: las actividades de vida práctica son el corazón del método y no cuestan nada. Desarrollan la autonomía y la concentración de todos los niños, los mismos músculos invisibles que después pedirán los aprendizajes escolares.
🧸 Sin comprar juguetes
No hace falta invertir en material caro: unas tarjetas impresas, objetos cotidianos y un poco de tiempo bastan para juegos Montessori a la vez lúdicos y educativos. Es lo que hacen muchas educadoras y maestras de educación infantil con pocos recursos.